Bien.
Como es costumbre, este es el momento en el que el nuevo blogger se presenta, diciendo en un par de párrafos quien es, que hace, que espera de su vida y de su blog.
Pero como el suceso es tan reciente, la idea la tengo aun medianamente fresca y mi memoria probablemente no la podrá retener mucho tiempo (suele llenarse con nuevas "chocheras" a diario, eliminando por ende las más antiguas), iremos aplazando o "difiriendo" mi presentacion en las entradas siguientes, si es que mis precarias paciencia y constancia así lo permiten.
Sucedió ayer en un día tan particular en el que si bien ninguno de los sucesos ocurridos cambió el rumbo de mi vida, si me fueron dando elementos para decidirme a volver a escribir (mencioné que tuve dos blogs antes, con el mismo resultado?) sobre un tema que como a don Gardis "se me había quedado en el tintero".
Pues bien, la cosa es la siguiente y la cuento al revés, como las películas que muestran en su primera imagen un suceso que luego se entiende con el desarrollo de la misma.
9:05 p.m.
Mi esposa ríe hasta las lagrimas y me dice que lo que acaba de ocurrir es signo de "buena suerte"
9:00 p.m. o casi:
Recojo a mi esposa en una avenida de la ciudad y mientras ya hemos "coronado" 3 carriles nos detenemos en el anden del último que, por encontrarse en obra, presenta tráfico vehicular pesado. Mientras esperamos pasa una tractomula frente a nosotros y siento un fuerte golpe en la cabeza, le digo a mi esposa que creo que la tractomula levantó una piedra (asociando inmediatamente la obra en cuestión con posibles residuos), a lo cual ella me pide que baje la cabeza para descartar una herida. Al hacerlo, me dice "mi amor, lo que sucede es que una paloma te acaba de cagar"
6:30 p.m.:
Han pasado unos 20 minutos desde que salí de mi trabajo y me dispongo a bajarme del bus. Como a esa hora me invade la lentitud, me he levantado de mi silla una cuadra antes de mi destino, esperando timbrar a tiempo para no ocasionar molestias. Un tipo atrás mío se molesta y me dice "Maestro, no vamos de paseo, dé permiso", a lo cual accedo ya que no tengo ganas de discutir, el tipo me empuja y timbra, cuando desciende se estrella de frente con un vendedor de no sé que cosas y se arma un lio tremendo entre los dos, ya que la mercancía ha quedado regada en la misma Avenida en la que el ave ha hecho su deposición sobre mi cabeza.
6:10 p.m.
Mi jefe y dos de mis compañeros discuten por que el primero argumenta que están "conspirando" contra su gestion, al escuchar por accidente una charla sobre un tema que ha ocurrido en la mañana. De la charla yo me había acabado de separar, pues me disponía a irme a mi casa.
1:00 p.m.
He salido a almorzar y en el restaurante interno hay una fila enorme para llegar a la barra. Detrás de mi hay una señora a quien estimo porque ha hecho menos tedioso mi nuevo empleo. Le cedo mi puesto en la fila a lo cual ella no accede, seguimos conversando normalmente, yo recibo mi bandeja, sigo caminando y a los dos segundos escucho un grito: "Ay jueputa", volteo a mirar y a doña XYZ le acaban de echar el plato de sopa caliente encima.
Pregunto:
La buena suerte la cobran después del día?
Y no voy a un tema conspirativo de palomas que monitorean nuestras actividades, no señor (aunque queda uno con cierta dudita). Me refiero a si todo en la vida viene en forma de "palomus detritus". Se paga acaso la suerte?
Quisiera pensar que no. De hecho la suerte es uno de los conceptos que mas debato; aun pienso en que el buen trabajo, las ganas y demás dan sus frutos -independientemente de las respuestas aviares-
Pero como mis chocheras dan para todo, doy espacio para que cuando venga un lote migratorio pueda yo tener aunque sea una sombrillita.
Y me retiro porque voy a mi ritual diario, a cruzar la famosa Avenida antes de que algo extraño suceda. Y agradezco a quien quiera leer esto, que aunque no sea muy profundo ni muy gracioso (si, se que no desarrollé el tema, que resulta confuso saber que quiero decir, pero quizás no pretendía decir nada, solo contar lo que me sucedió), me sirve como desagüe para tanto pensamiento ocioso que a veces entra por acá.
Suerte a todos
P.D. Varias cositas:
Paulatinamente espero ir eliminando las comillas de los escritos, lo hago por ahora mientras voy dejando la pena y escribo como pienso, es decir, muy "mal hablao"(y dale con las comillas)
El blog no es de nada específico, solo cosas que quiera decir, como en todos, habrá algunos remotamente buenos y otros estruendosamente malos, de golpe alguno guste bastante.
Por ahora no me sumo a la "tecnocracia" bloggeril, pero así como todos los aspectos de este tipo, resultaré intentando engallar el sitio. Ojalá.
martes, 15 de abril de 2008
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2 comentarios:
Primero...
Que risa... no dejaba de imaginarme la señora con la sopa encima!!! y la m* de la paloma y la risa de su mujer....
Muy gracioso esto...pa que.
¿La buena suerte la cobran al final del día? Qué pregunta!
Pero recuerda siempre hay alguien más jodido que uno si eso te alienta.
Claro, hay cosas como una cagada de paloma que se asocian con la buena suerte...pero ¿?
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